Sengoku Jidai en Sengoku BASARA
Y es por eso que digo que nunca queda de más investigar un poco sobre la etapa histórica en la que ocurre Sengoku BASARA. Las referencias están allí (o de lo contrario el juego no se llamaría sengoku), y no es que los creadores se hayan tomado algunas libertades para el argumento, sino que se volvieron completamente berserk con la trama. En resumidas cuentas, lo que hacen es coger unos 60 años de historia japonesa y comprimirla toda junta y revuelta en el mismo paquete, con el añadido de convertir a algunas personas históricas en personajes villanescos, psicóticos o sencillamente, malos.
Sin contar con que los villanos siempre tienden a morir en este tipo de historia (sin importar que en la vida muy real hayan vivido hasta una avanzada edad para luego dejar este mundo en su lecho, con toda la paz y tranquilidad del mundo).
Por otra parte (pero en la misma dimensión alterna en la que ocurre Senbasa), los combates del juego (según la trama/modo de historia) son referencias todas a hechos históricos que tuvieron lugar en un periodo de 50 años. Por más que en el juego puedas terminar un nivel en 10 minutos, dándote como promedio algo así como una hora para acabar con el modo de historia por personaje. Esos pequeños detalles son sólo detalles, después de todo; estoy segura de que si Senbasa intentara ser lo más fidedigna posible a la historia (bien, con ser mínimamente fidedigna supongo que ya tendríamos demasiado) el resultado final no nos daría ese juego con todo el aderezo CAPCOM que es, y tal vez no sería ni la mitad de divertido.
Pienso que las referencias históricas de Senbasa son sólo eso, referencias históricas a hechos y personas que existieron en la época del Sengoku. Pero los fans y seguidores de esta saga no deberíamos tomarlos demasiado en cuenta, ya que este juego jamás ha pretendido ser históricamente fidedigno ni mucho menos; en vez de darnos una lección sobre vida y cultura japonesa, el propósito de Senbasa es divertir.
Descontextualizaciones otras
El mix con las fechas históricas resulta lo menos que debería preocuparnos en Sengoku BASARA si se lo compara con los anacronismos del juego. Consideren a los personajes en sí como anacronismos andantes: desde la forma en que se vestían (cómo pasar por alto a Yukimura y su chaqueta de motociclista), pasando por sus armas (Nouhime usa una gatling que sería inventada cuatro siglos más tarde), hasta sus formas de hablar (Masamune es un buen ejemplo, sobre todo porque tiende a hablar como los pandilleros y gángsters estereotipados del Japón de hoy en día). Si quieren ponerse algo más históricos, bien podríamos preguntarmos porqué Masamune y Yukimura son rivales en este juego, si sus respectivos ejércitos sólo se encontraron una vez durante la Campaña de Osaka.
Oh, y por supuesto, cómo olvidar al Gundam. Claro, el Gundam.
Es por eso que opino que Senbasa es uno de esos juegos que está allí para que te diviertas sin que lo pienses mucho. Es cuando comienzas a preguntarte sobre estas descontextualizaciones y locuras que este juego pierde su encanto. Los creadores no se toman en serio Sengoku BASARA, y ésa es la mejor prueba de que nosotros tampoco deberíamos.